Durante esta semana realizamos una nueva entrega de frazadas tejidas por voluntarios y voluntarias del programa de tejido solidario. En esta oportunidad, los destinos fueron la Parroquia Del Carmen, el CAIF Racimito y el Ropero Solidario.
Cada manta entregada es fruto del esfuerzo colectivo, el compromiso y el cariño de quienes se suman a esta iniciativa: quienes tejen los sábados en nuestra sede, quienes colaboran desde sus hogares con cuadritos, y quienes donan lana para que el trabajo no se detenga.
Sabemos que cada frazada no solo brinda abrigo físico, sino que también es un gesto de afecto y apoyo para quienes la reciben. Seguimos tejiendo con la convicción de que este trabajo comunitario transforma.
¡Gracias a todas las personas que lo hacen posible!